miércoles, 26 de marzo de 2008

“Planeación en relación con la Evaluación”


Los términos planeación y evaluación forman parte de las expresiones organización –resultado ó acción-reacción; esto porque sin lugar a dudas la educación involucra dos agentes activos (maestro-alumno) que tienen que trabajar en común para crear un resultado eficaz (educación de calidad) y para ello requieren diseñar una serie de actividades que permitan el logro de competencias las cuales forman de los propósitos generales de la educación.

Carvajal (1917), afirma que “planificar la docencia es un proceso de previsión y reflexión sobre la práctica, que reporta calidad a la enseñanza”; y que también facilita la autonomía pedagógica del profesorado al aumentar su capacidad de decisión e investigación de lo que acontece en el aula. Aunado al diseño ha de seguir el desarrollo y su valoración como procesos de construcción y reconstrucción progresiva.

La relación entre los aprendizajes de los niños y las actividades de enseñanza desarrolladas por el docente es muy estrecha, aunque en ocasiones los docentes creemos que todo lo que diseñamos o llevamos al aula producirán efectividad, precisamente porque se preparan las actividades y estrategias con anticipación, sin embargo, no nos percatamos o ponemos la debida atención en factores como: intereses, ambiente o contexto, recursos de enseñanza, características de aprendizaje y nivel de desarrollo de los niños, entre otros.

Sin lugar a dudas, la relación entre los aprendizajes de los niños y las actividades de enseñanza desarrolladas es realmente estrecha, de la segunda depende la primera, es decir, dependiendo de cómo se ejecutan las actividades de enseñanza y de los elementos que se tomen en cuenta para su adecuada ejecución es parte del resultado de los aprendizajes. “En el trabajo y en el rendimiento del alumno influyen muchos factores ajenos a su capacidad, esfuerzo y actitud” (Santos Guerra, Miguel A., 1995:165).

Santos Guerra, (1995:169) afirma que “la evaluación no consiste sólo en detectar errores, lagunas o problemas sino en reconocer los esfuerzos, comprobar las adquisiciones de nuevos conocimientos, hábitos, destrezas y actitudes, y elogiar por los aciertos”. De alguna manera esto es cierto, la evaluación es reconocida por reflejar lo negativo y no precisamente para corregir esa parte, si en cambio para limitar, estereotipar o marcar a los sujetos en el ámbito educativo; sin tomar en cuenta que la acción pedagógica influye en los resultados no solo positivos, también negativos.

-Las calificaciones altas son gracias al maestro, mientras que las calificaciones bajas son por error del alumno- Esta casi siempre es una afirmación incorrecta pero muy platicada.























BIBLIOGRAFÍA
Carvajal, F.et al., (1997), "Programación de aula ¿para qué? Orientaciones didácticas para la planificación de la intervención docente en el aula", en Aula de innovación educativa, año VI, núm. 57, febrero, Barcelona, pp. 65-72.
Santos Guerra, Miguel A. (1995), “La evaluación en la Educación Primaria”, en La evaluación: un proceso de diálogo, comprensión y mejora, Mágala, Aljibe/Colofón, pp. 165-175.

1 comentario:

Diana Elizabeth dijo...

Me parece muy bien que retomes diferentes autores solo hay que dar comentarios de la práctica que has vivido obviamente relacionados con lo que dice el autor. Hay que checar que los parrafos tengan seguimiento.